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Qué separa un agente en producción de una demo

Conseguir que un agente conteste es la parte fácil

Conseguir que un agente conteste es la parte fácil. Estas son las cinco cosas que comprobamos antes de dejar que hable con un cliente tuyo, y ninguna se resuelve con un prompt mejor.

  1. 01

    Que no invente

    Un agente que contesta siempre es un agente que miente parte de las veces. Comprobamos que cada respuesta esté anclada a una fuente tuya, y que cuando no lo esté, se abstenga.

  2. 02

    Que sepa parar

    El momento de pasar a una persona se decide antes, caso por caso, y se prueba. El que no sabe parar acaba comprometiendo un precio o un plazo que tu equipo deshace después.

  3. 03

    Que aguante que lo manipulen

    Antes de que lo intente un cliente, lo intentamos nosotros: le pedimos lo que no debe dar, le colamos instrucciones dentro de un mensaje normal y le insistimos hasta que ceda. Si cede, no sale.

  4. 04

    Que se pueda medir y costear

    El coste real no se mide por consulta: se mide por tarea resuelta, y esa cifra decide si el caso de negocio sobrevive al primer mes.

  5. 05

    Que se pueda apagar y auditar

    Acceso mínimo, rastro de qué respondió y con qué información, y un apagado que funciona. Un apagado que requiere convocar a alguien no es un apagado.

Pasar estas cinco no significa que el sistema sea seguro: significa que no falla en los casos que se nos ocurrieron. Lo que un cliente puede escribir es infinito y cualquier batería es finita, así que un resultado limpio convive con un fallo el segundo día.

Por eso la prueba previa nunca va sola: va con leer conversaciones reales en producción y con un apagado que tiene dueño. Quien te venda solo la primera te está contando la mitad.

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